Títeres corpóreos

El término títere corpóreo se utiliza para figuras de gran presencia física cuya estructura se relaciona directamente con el cuerpo del intérprete. No designa una sola técnica universalmente normalizada, sino una familia de soluciones que puede incluir títeres habitables, figuras portadas, personajes de cuerpo completo y grandes títeres manipulados por uno o varios intérpretes.

El manipulador puede situarse dentro de la figura, vestirla parcialmente, cargarla sobre el cuerpo o permanecer visible junto a ella. Por tanto, la visibilidad del titiritero no define por sí sola esta categoría: también existen técnicas de manipulación directa, títeres de mesa y formas inspiradas en el bunraku cuyos operadores están a la vista y que no se consideran necesariamente títeres corpóreos.

En una figura habitable, el cuerpo del intérprete puede controlar el desplazamiento general, mientras mecanismos internos o auxiliares mueven la boca, los ojos, las orejas o las manos. En las figuras de gran formato, el peso suele repartirse mediante arneses, mochilas estructurales, pértigas o puntos de apoyo. Cuando intervienen varios manipuladores, es necesario acordar el centro de gravedad, el ritmo y la intención de cada movimiento.

Esta familia de títeres es frecuente en teatro de calle, desfiles, espectáculos inmersivos, eventos y producciones en las que la escala del personaje es parte esencial de la puesta en escena. Puede combinar actuación corporal, máscara, vestuario, manipulación mediante varillas y elementos mecánicos.

En resumen: un títere corpóreo integra la figura con el cuerpo del intérprete o utiliza su presencia física como parte principal del sistema de manipulación.

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