Animatrónica

La animatrónica es la creación y el control de figuras mediante sistemas mecánicos, eléctricos, electrónicos, neumáticos o hidráulicos. Se utiliza para simular movimientos de seres vivos en cine, televisión, parques temáticos, museos, publicidad, espectáculos y experiencias inmersivas.

Una figura animatrónica puede estar programada, funcionar de manera automática o ser operada en tiempo real. En cine y televisión es habitual repartir las funciones entre varios especialistas: una persona controla la cabeza, otra la mirada, otra las manos o los movimientos corporales. Los mandos pueden incluir palancas, potenciómetros, sistemas de radiocontrol, captura de movimiento o interfaces digitales.

La animatrónica no es sinónimo de robot autónomo. Muchas criaturas animatrónicas dependen de operadores que interpretan el personaje durante la toma. Tampoco sustituye necesariamente al títere tradicional: es frecuente combinar mecanismos en ojos y rostro con manipulación directa de la cabeza, el cuerpo o las extremidades.

Su historia procede tanto de los autómatas mecánicos como de la ingeniería aplicada al entretenimiento. Walt Disney popularizó el término Audio-Animatronics para las figuras sincronizadas con sonido utilizadas en sus atracciones. En el ámbito cinematográfico, compañías y talleres de efectos especiales desarrollaron criaturas operadas mediante cables, servomotores y radiocontrol.

Jim Henson's Creature Shop fue creado en 1979, no en 1969. El taller desarrolló criaturas para producciones como The Dark Crystal (1982) y Labyrinth (1986), combinando títeres, mecanismos y técnicas de control remoto. Jim Henson había fundado anteriormente Muppets, Inc. en 1958; confundir ambas fechas mezcla la historia empresarial con la del taller de criaturas.

En resumen: una figura animatrónica utiliza mecanismos para producir movimiento, pero puede seguir dependiendo de uno o varios intérpretes que la operan en directo.

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